domingo, octubre 09, 2011

Un sólo corazón


Haz una cadena, porque la tierra está llena de delitos de sangre,

y la ciudad está llena de violencia.

Ezequiel 7:23

"De corazón a corazón, sabemos que la sangre es lo que amamos", dice un pequeño sticker adherido a la mugre de una banca sobre la rotonda de Amsterdam en la colonia Condesa, miro el decorado del post con sus encapuchados y con sus metralletas que disparan astromelias mientras camino rumbo a "la fuente" y recuerdo que el Secretario de Educación Pública -ese de mirada torva como dice Antón- en el marco de los festejos por los 90 años de la creación de la SEP, aseguró que existe un compromiso por parte de la educación pública por comunicarles a los niños y niñas de nuestro país, que en México valores como la legalidad no están instaurados cabalmente en nuestro país, por lo tanto, "los necesitamos a ellos (a los niños) como agentes de cambio".

Se podrá dudar de la eficacia con la que la selección mexicana ejecuta sus penales, pero jamás se podrá poner en duda el hecho -evidente hasta para los tautólogos más novatos- que este 2011 representa un ejemplo claro del estado que guardan las cosas en el país en los últimos ¿15 años?

"Siendo las 16 horas del día sábado 24 de septiembre" los Mata _etas, se presentan a la sociedad como una fuer_a del pueblo, capa_ de hacer lo que el Estado no puede, "sólo en igualdad de circunstancias" dicen, se puede combatir el flagelo social de los "Cetas", por lo cual, dicho grupo armado se toma las atribuciones propias del gobierno y 'ajustician' a los delincuentes.

¿Por qué esta "fuersa armada del pueblo" se toma las facultades que le corresponden al Estado? Se pregunta este candido pegaletras, habla palabra. Acaso el gobierno ha renunciado a sus atribuciones. ¿Brincan los vacíos en el Estado?

Según la OCDE en seguridad y en educación, estamos reprobados. Cuando se habla de esta última, se afirma lo mismo: la SEP ha dejado la dirección de la educación -de sus recursos principalmente- para brindársela al SNTE.

Es tal el desapego del Estado a sus facultades, que el encargado de la educación en el país, pide a la parte más tierna de la nación, a su infancia, que sean ellos los que alteren el orden. Que sean ellos quienes cambien las cosas, ¿es esto posible? pienso rumbo a "la fuente", tan posible como que está pasando, me respondo y doblo en Donceles.

Que sean las nuevas generaciones la esperansa del entendimiento, porque demostrado está que los poderes que gobiernan a México y a sus vecinos, no pueden o no han querido.

No es nostalgia, es retrospectiva histórica, me digo para no caer en la poltrona recalcitrante del "ayer fue un tiempo mejor", y qui_á, sólo así, contemplar libremente la época en la cual, el autor de la "Ra_a cósmica", ese Vasconcelos que se hincha de latino, de heleno y de universal, crecido en un contexto donde las reyertas políticas se solventaban a bala_os, lograra ser a la postre, el valor del esfuer_o civili_atorio -espíritu mediante- a través del poder de la ra_ón.

¿Encontrará el entendimiento su destino pleno en el ánimo del hombre? ¿Será la comprensión, nuestro puerto y abordaje, ese lugar donde se teje la Justicia con la Pa_? Alto. Un transeunte se cru_a, dos, tres, cuatro, cinco, seis vehículos con él.

Es cierto, con que tranquilidad se levanta uno a realizar sus quehaceres todos los días, mientras la "justicia" se deja de hacer con tolvaneras de ocio y se empieza a ejecutar con regueros de sangre. La misma que en nuestro país se ha derramado, tanto en su Independencia como en la Revolución, o en la Revuelta como dijera Octavio Pa_.

Vuelta otra ve_. la revolución podríamos decir que culminó con la creación de la SEP:

Dependencia federal, edificio histórico, burocracia robusta desde la cual hoy se grita: ¡Niños, ayúdenos, que nosotros, no podemos! Se llama -desde el Estado- a los niños a cambiar el orden en busca de legalidad; y meses después, aparece un grupo, en términos concretos, paramilitar, ejecutando una labor gubernamental, lo sigo contemplando y hay algo en mí que se niega a creer.

Estoy en la fuente.

Lo que algún día fue el Convento del sagrado Verbo.

En nombre de Dios.

Pienso en el video.

¿Es menor el asunto?

Presento mis credenciales y entro.

"Nosotros debemos ser el fermento para que cambie nuestra sociedad", afirma Calderón entusiasmado en la iglesia de la Cruz. Mientras, el mismo año -sigo pensando- la elite de la delincuencia organi_ada, aparece en un comunicado hablando de crímenes arropados en Dios y en la Democracia, poderes -religioso y político- que a saber, desde que crucificaron a Jesús, gobiernan el mundo.

"No eludimos responsabilidades, pero sólo en igualdad de condiciones se podrá erradicar de raí_, al cártel de los Setas" me repito la frase en automático y eliminó mentalmente la _eta, pues mi cora_ón certero, quiere hacer lo mismo, pero no a costa de paramilitares, criminales que matan criminales, el hombre sobre el hombre, ojo por ojo, etc.

No decía Margo Glantz, en su discurso luego de ser investida por la UNAM con el doctorado Honoris Causa; "en estas circunstancias -que desfiguran nuestra vida en México- la lengua, nuestra lengua, y con ella, el lenguaje, se pulveriza como los cuerpos sumergidos en ácido para hacerlos desaparecer y no dejar ningún indicio de los crímenes".

Saludo, saludo, saludo. Quien diga que la vida no es inmensa, inconmensurable, aún tiene algo por lo cual maravillarse en el mundo, delibero mientras calibro la grabadora, tomo asiento, y espero los discursos que siempre escribe otro, como el otro que estuvo sentado antes de mí, justo donde ahora me acomodo.

Entonces recuerdo aquel artículo donde "desde la academia", se criticaba el perdón que el poeta J. Sicilia, había manifestado hacia los secuestradores del aliento de su hijo -¿nuestro hijo? me pregunto y saco un lápiz-, probablemente la crítica se argumentaba sin contemplar que el perdón es guía de la paz, como la paz, "sendero de lo justo", apunto en el ángulo derecho del cuaderno.

Que otra forma de vencer el temor para ver nacer el amor en nuestro entorno, me digo. "Cada quien su lucha y sus miedos. Nosotros un sólo corazón", dicen los guerreros anónimos, recuerdo y sigo sin poder creerlo.

Visto desde otro ángulo, la idea "un sólo corazón" -lema de casas espirituales- es arropadora y podría encontrarse hasta como la metáfora para un cálido hogar, pero de la forma en la cual lo manifiestan los vengadores sin rostro, parece más la muestra de la fracaso del Estado y el triunfo de la guerra.

A estas alturas, debatir la educación pública de nuestro país, no nos llevaría a preguntarnos ¿qué mundo estamos construyendo? Si consideramos la idea de un México seguro -aunque sea de si mismo- no cabría preguntarse si ¿vamos por buen camino? Reflexionemos desde ese corazón unitario que es la nación, aunque este por llegar el tiempo en el que se rompan las fronteras.

Mexicanos al grito de Paz, con Justicia, con Equidad.

Por fin, salen las autoridades. Los discursos.


PD. Si hablamos de un Estado fallido, debemos recordar que el Estado, somos nosotros.


Estamos solos

¡Alto!

Vértigo subterráneo

Voltear la vista

hacia adentro

del Dios que nos despierta

agua que emana sobre si misma

¡Nosotros!

no podemos asesinarnos

hacer justicia por nuestra propia mano

¡Todos! al ser hijos de un mismo Rey

anhelamos la justicia del mundo

la justicia no existe sin el perdón

el perdón no ha de ser sino por lo justo

pues se sabe, en tiempos últimos

aves de hierro

como latas de jugo

anunciaran tormentas

¡Sismos! nos dirán hambrunas

allá afuera, caballeros, todavía

hay un mundo que se disipa

cadenas que nos apuran

¡velocidad que blasfema!

…aquí adentro…

descansan nuestros muertos

-¡furor del olvido vencido!-

¡Pueblo, tribu de los elegidos!

es tiempo de levantarlos

en nuestro corazón erguido

¡cotejar las flechas!

que el valor tramonte su vuelo

Alma silvestre

Magnífico canto del Meshico que duerme

Y a tientas prohibido se siente

Voltear la vista

hacia adentro

¡a lo hondo!

aurora de fuego

altura del silencio

¡Despertad!

¡Los tambores, las trompetas!

¡Despertad!

(todos tus pasos caminan mi alma)

Combatir es amar

¡Gritad de gozo a Dios, nuestra fuerza!

La pelea es Paz